Impactos ambientales/Colonización de tierras nuevas

Población Agrícola Planificada

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Muchos gobiernos han invertido en programas de colonización por varios motivos. La división de las haciendas grandes en lotes pequeños para redistribución a los colonos (Zimbabwe y Kenya), y el desbroce de los terrenos, aparentemente, sub-utilizados para entregarlos a los colonos sin tierras, son ejemplos de los enfoques de redistribución (Bolivia). Otro tipo de proyecto es el de tipo hacienda, que establece una compañía comercial para supervisar y comprar los productos (de los cultivos de venta inmediata) de los minifundistas, que frecuentemente son colonos (Malasia, Indonesia). Típicamente, el proyecto produce caucho, aceite de palma, azúcar, cocos y otros cultivos de venta inmediata.

Guía para evaluaciones ambientales

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Impacto sobre la gente local

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Los terrenos que sean adecuados para colonización, habrán sido utilizados por la gente en el pasado, a menos que estén ubicados en un área del cual se haya eliminado recientemente alguna enfermedad endémica. Por más que existan pocas señales de cultivo en estas áreas, con frecuencia sostienen poblaciones numerosas, que subsisten de la caza, pesca, recolección de los productos forestales, incluyendo el sagú, roten, medicinas tradicionales, frutas y ramas caídas de los árboles que se venden como leña. Además, con el fin de obtener los alimentos básicos, esta gente puede cultivar los fondos de los valles y utilizar rotación de cultivos. Los terrenos de pastoreo pueden ser parte del sistema complicado de apacentamiento de los pastores nómadas. Con frecuencia, estos usuarios de la tierra no tienen derecho legal sobre la tierra; por eso la evaluación ambiental debe estimar los efectos sociales que el proyecto puede tener para la gente nativa, y las consecuencias para sus medios de subsistencia.

Hay que analizar cuidadosamente los planes de colonización, porque existen buenas posibilidades de que la tierra ya esté en uso. Esto se relaciona no solamente con la equidad, sino también con el aumento de la densidad de la población en un área donde la gente ya existente, vive en equilibrio ambiental con el medio ambiente natural. El aumento de población que ocurre puede causar daños a las cuencas y bosques, debido a los cielos más cortos de rotación de los cultivos, impuestos por los recién llegados, y el desequilibrio ambiental motivado por su presencia.

Distribución de la tierra

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La cantidad de terreno que se entrega a cada colono dependerá de su fertilidad, los cultivos a utilizarse y la meta de ingresos de la familia. Existe la tendencia de evaluar en más, la fertilidad de los suelos que son para colonización. Se puede comparar las áreas de las fincas y los rendimientos con los resultados locales. El tamaño de la finca debe compaginar con la cantidad de mano de obra disponible, y producir los ingresos necesarios, pero sin forzar su capacidad de producción sostenida.

La evaluación ambiental debe estudiar también el sistema de tenencia de la tierra que se propone, y sus efectos sobre el medio ambiente. Hay algunos sistemas que pueden ser utilizados. Estos incluyen el tipo de tenencia renovable que permite la expulsión de los colonos perezosos o indeseables, y la "tenencia libre" del colono (usualmente después de un período de prueba). Cualquiera que sea el sistema de tenencia que se adopte, deberá proporcionar un nivel suficiente de seguridad a los colonos, de modo que se los motive a conservar su tierra como un activo viable, e invertir sus recursos en su mejoramiento. Sea mediante la escritura misma, o a través de la legislación general, se debe desalentar o prohibir que los terrenos agrícolas se subdividan hasta el punto de que ya no sean viables para los ocupantes, en términos de su subsistencia, así como la venta de los excedentes.

Escrituras y herencia

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En muchas partes del mundo, las mujeres tienen terrenos, o, por lo menos, poseen el derecho inalienable de cultivar las tierras que son de los clanes, familias u otros grupos, a los cuales pertenecen. Parece que la mayoría de los programas de colonización suponen que las mujeres están allí para ayudar a sus maridos, sin considerar el tipo de división de trabajo que se practica normalmente. Esto puede funcionar bien si los beneficios de la agricultura se comparten entre los hombres y las mujeres, pero si los terrenos de las mujeres proveen los medios y el dinero para satisfacer las necesidades de los niños, lo cual requiere un estudio cuidadoso. Considerando que la adquisición de tierras es el incentivo más importante que motiva a los colonos a ofrecerse, es necesario que el diseño del proyecto contemple algún tipo adecuado de escritura que garantice la seguridad de las mujeres y sus hijos.

El proceso de evaluación ambiental debe analizar lo que puede ocurrir con la finca, si se muere el colono original. ¿Su mujer heredará el terreno, o será el hijo mayor? Si se practica poligamia, qué pasará con la segunda mujer, o la(s) mujer(es) que no sea la madre del hijo que hereda las tierras. ¿Y qué de los otros hijos? Estas cuestiones tienen que ver no solamente con la equidad, sino con el medio ambiente también. A menos que haya espacio dentro del asentamiento para distribuir nuevas fincas y atender al aumento de la población, o existan otras oportunidades de trabajo para los hijos de los colonos, la presión cada vez mayor sobre los recursos, sean estos fincas o bosques (fuentes de leña, etc.), reducirá los rendimientos e ingresos, y degradará el medio ambiente. Se tiene que evaluar la conveniencia de dejar tierras fértiles cerca de los asentamientos para el uso futuro de los hijos de los colonos, los inconvenientes que pueden surgir al dejar, en un estado no desarrollado, los terrenos que ahora son razonablemente accesibles y, los riesgos de que los colonos espontáneos invadan estas tierras de una manera incontrolado.

Selección de los colonos

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Los colonos deben tener conocimientos de agricultura, y deben ser casados, fuertes y sanos. Generalmente, no funcionan los asentamientos que dependen de los hombres solteros que salen del colegio, ni los que son para vagabundos, o la gente sin hogar que se recluta (conscripta) de las ciudades. Al recibir colonos, hay que, tener cuidado con los "ahijados" o parientes de los personajes influyentes, porque esta gente usualmente busca ganancias futuras de la venta del terreno, y sus "ahijados" probablemente no serán buenos agricultores en el ínterin; sin embargo, la presencia de algunos de ellos puede atraer inversión secundaria, y asegurar que el gobierno mantenga la infraestructura.

Sistemas de cultivo y uso de la tierra

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Se deben diseñar los patrones de cultivo de acuerdo con la adaptabilidad del terreno. Tiene poco sentido esperar que los colonos continúen cultivando los productos que utilizaron en su lugar de origen, si el suelo, el declive o la precipitación son diferentes. Durante la preparación del proyecto, es valioso estudiar el tipo de agricultura practicada por la gente de las áreas aledañas, observando la variedad de cultivos y la manera en que el pabellón vegetal protege a la tierra. Si bien los bosques (del sudeste de Asia y de Sudamérica) tienen un aspecto frondoso y fértil, hay que recordar que al desbrozar estas tierras, se exponen a la intemperie, y los suelos de los bosques pierden rápidamente su fertilidad inicial (proveniente principalmente de la materia orgánica), y sufren lixiviación, laterización y acumulación de aluminio tóxico. No se ha demostrado en ninguna parte que los suelos tropicales sin riego, puedan ser cultivados en forma continua sin emplear fertilizantes, o períodos prolongados de barbecho.

Se debe alentar a los colonos a sembrar árboles frutales en sus huertos familiares, y el plan de cultivo debe asegurar que solamente los terrenos que tengan una inclinación menor de 8 grados se utilicen para cultivos anuales. Hay que tomar en cuenta los períodos necesarios de barbecho, y tanto como sea posible, se debe sembrar cultivos perennes, especialmente los árboles. No es conveniente apoyar la conversión de los bosques en terrenos de pastoreo.

Planificación familiar

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Los colonos recién llegados tienden a desear familias grandes, porque usualmente la cantidad de trabajo que se requiere para poner las tierras nuevas en plena producción, es mayor que las necesidades de mano de obra de una finca madura. Por eso, durante los primeros años de la colonización, cuando se los necesita, los colonos tienen el menor número de ayudantes en la familia, y luego, cuando las necesidades máximas de mano de obra ya no existan, hay demasiada gente para dar de comer. Es aconsejable tener un componente de planificación familiar desde el comienzo, para asesorar y aconsejar a los colonos; de otra manera, debido al hacinamiento, el cultivo y el pastoreo serán cada vez más intensivos.

Población agrícola espontánea o no planificada

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La colonización agrícola espontánea o no planificada por lo general, consiste en la expansión hacia las áreas que anteriormente eran usaras o reservadas para otros propósitos; y, a menudo, significa la ampliación de las fronteras agrícolas hacia las regiones que, potencialmente, estén sujetas a grave degradación de los suelos. Esta expansión puede o no ser el resultado del estímulo oficial de los gobiernos. Hay algunas características de esta clase de expansión agrícola que pueden perjudicar al medio ambiente. Estas son:

    • el tamaño de los terrenos que se desbrozan para agricultura, es mayor que el área que se podría recuperar a través de períodos adecuados de barbecho;
    • existe la tendencia de ocupar los bosques, las áreas de captación de agua, las tierras húmedas y las zonas marginales de baja precipitación;
    • tanto el método de desbroce (mecanizado), como los cultivos que se utilizan (a menudo anuales), pueden agotar la fertilidad del suelo y erosionar la capa orgánica; y
    • al no existir ningún sistema claro de tenencia de la tierra, se tiende a buscar un máximo de ganancias a corto plazo, perjudicando al medio ambiente.

Los proyectos a pesar de ser planificados, pueden carecer de programación, los incentivos e infraestructura que estos fomentan, y la colonización puede resultar como efecto secundario. Los proyectos que tienen limitado control sobre la colonización de la tierra, tienen que ser estudiados desde las perspectivas que presentaremos más adelante.

Relación con otros proyectos de desarrollo

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La colonización agrícola espontánea es una preocupación en muchas clases de proyectos de desarrollo. Cualquier proyecto que requiera nuevo o mejorado acceso, facilitará el ingreso de la gente al área, o les atraerá, para cultivar los terrenos recientemente accesibles, y para vender a los nuevos mercados, que el proyecto mismo ha creado. Por ejemplo, la minería, la agricultura (incluyendo colonización planificada), la energía hidroeléctrica o termoeléctrica y, por supuesto, los proyectos de carreteras, pueden alentar la colonización agrícola espontánea. El planificador debe analizar muy cuidadosamente los efectos potenciales de cada proyecto, no solamente como causas y efectos directos, sino en calidad de conjuntos de efectos que no ocurrirían, si no fuera por la construcción del proyecto. Típicamente, los trabajadores inmigrantes se trasladan a los sitios de los proyectos con la esperanza de obtener trabajo y para desbrozar terreno para agricultura, pero otros participan en actividades comerciales y proporcionan servicios para los que tienen empleos.

A más de los proyectos que dan acceso a las tierras mediante la construcción de caminos, hay otros que convierten las regiones insostenibles en áreas habitables, principalmente a través de la eliminación de las enfermedades endémicas, como oncocercosis (ceguera del río) y tripanosomiasis (enfermedad del sueño). El programa que apoya la ONU y el Banco en Africa Occidental, y los planes del gobierno de Zambia para eliminar la enfermedad del sueño, son ejemplos clásicos. Al considerar estos programas, es necesario realizar un estudio escrupuloso de las conveniencias: por ejemplo, se puede comparar el valor de la producción que se espera obtener como resultado de la colonización del área y la probabilidad de causar degradación ambiental, con el valor que se podría obtener dejando la región inhabitable, protegiendo las cuencas contra erosión y disfrutando de los beneficios de la cobertura vegetal, y el control y la calidad del agua.

Guía para evaluaciones ambientales

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En las situaciones en las que existan incentivos para expansión de la colonización agrícola, se deben efectuar estimaciones de la prontitud con que esto puede ocurrir, y los efectos que puede tener para el medio ambiente y la gente nativa. Puede tardarse la implementación de los cambios en las leyes tributarios, cuyo propósito es estimular a la agricultura del área de colonización, no obstante el hecho de que los gobiernos estén dispuestos de emprender esa acción. Si la tierra es técnicamente adecuada para agricultura, y no hay reclamos de parte de la gente del lugar, puede ser posible incluir en el proyecto, un componente de colonización planificada para el área.

Los efectos típicos pueden incluir los que son premeditados, por ejemplo, la construcción de caminos y poblaciones, el desbroce de tierras y su cultivo, etc., y los impactos causados por la gente, que no son planificados, sino previsibles. Estos comprenderían a la atracción de inmigrantes al área, los mismos que construirán viviendas, necesitarán agua y drenaje, y desbrozarán la tierra para agricultura, o la utilizarán para algún comercio u otro negocio. Los efectos de la agricultura, especialmente de la cultivación, pueden ser importantes, e incluirán la lixiviación del suelo, la erosión laminar o de los arroyos y, los efectos indeseables del escurrimiento y filtración de químicos disueltos: fertilizantes, pesticidas y herbicidas. Los efectos previsibles directos e indirectos para el medio ambiente, la gente nativa y los nuevos colonos deben ser estudiados.

Referencias

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  • Banco Mundial. 1985. Experience of the World Bank wilh Government-Sponsored Iand Settlement. Reporte No. 5625. Banco Mundial, Washington, D.C.
  • Centro de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos. 1986. Spontaneous Settlement Formation in Rural Regions. Volúmenes I y II. Nairobi, Kenya.
  • Hardjono, J. M. 1977. Transmigration en Indonesia. Kuala Lumpur: Oxford University Press.
  • Nelson, M. 1973. The Development of Tropical Lands. Baltimore, Maryland: The Johns Hopkins University Press.
  • Schumann, D., y W. Partridge, editores. 1989. The Human “Ecology of Tropical Land Settlement in Latin America. Boulder, Colorado: Westview Press.
  • Southgate, D. y D. Pierce. 1988. "Agricultural Colonization and Environmental Degradation in Frontier Developing Economies." Departamento del Medio Ambiente, Ensayo de Política e Investigación No. 9. Banco Mundial, Washington, D. C.