Seducción/Introducción

Las mujeres con alto valor reproductivo atraen a los hombres. Es probable que las mujeres de 19 años produzcan el mayor número de hijos, el doble que las mujeres de 30 años.

Los adolescentes, en promedio, prefieren a las niñas un año mayores. Los hombres de veinticinco años generalmente prefieren mujeres uno o dos años más jóvenes. Los hombres de treinta y tantos prefieren mujeres de 5 a 10 años más jóvenes. Muchos hombres de 40 y 50 años prefieren mujeres de 10 a 20 años más jóvenes.

En el pasado, las mujeres de todas las edades hasta los 45 años preferían, en promedio, a un hombre unos años mayor.[1][2] Sin embargo, esto ha ido cambiando lentamente.

Estos hallazgos estadísticos son amplias generalizaciones y existen muchas excepciones a la regla. En realidad, las preferencias de edad varían mucho de un individuo a otro y, a veces, de una etapa de la vida a la siguiente. Hay muchas mujeres que prefieren hombres jóvenes y muchos hombres que prefieren mujeres mayores.

Otra característica relevante es la neotenia o la retención de las características juveniles en la edad adulta. En otros primates, p. chimpancés y gorilas, tanto machos como hembras adultos tienen piel dura, vello corporal áspero, manzanas de Adán y voces profundas. Los humanos, sin embargo, tienen características de neotenia. Algunos de ellos aparecen en hombres, pero la mayoría aparecen en mujeres. Las mujeres adultas, por ejemplo, suelen tener voces más agudas como los niños.[3] Hombres y mujeres están de acuerdo en que las mujeres atractivas tienen ojos y labios grandes y narices y barbillas pequeñas como los niños. Los rostros atractivos de las mujeres tienen las proporciones de niños de 11 a 14 años.

Las mujeres fomentan la neotenia al usar cosméticos, afeitarse las piernas y usar ropa de niños, p. Zapatos Mary Jane. Sin embargo, la atracción de los hombres hacia las niñas preadolescentes no tiene valor reproductivo. Las mujeres maduras tienen características que las distinguen de las niñas preadolescentes, pero son diferentes de los hombres. Estas características sexuales secundarias incluyen senos prominentes, cinturas claramente definidas y caderas llenas. Reflejan la madurez sexual y la fertilidad, compensando la prepubescencia que de otro modo podrían sugerir las características neotenicas.

ReferenciasEditar

  1. Buss, David M. Evolutionary Psychology (Allyn & Bacon, 1999, ISBN 0-205-19358-7), 136-137.
  2. Alexandra Sifferlin. Dating: Women Want Younger Men, 2013 , Time USA
  3. Rhodes, G. Hickford, C., Jeffrey, L. Sex-typicality and attractiveness: ); Johnson, V.S., Franklin, M. "Is Beauty in the Eye of the Beholder?" Ethology and Sociobiology 14 (1993): 183-199.