Portugués/Información/Historia del portugués

El periodo pre-romanicoEditar

Los lingüistas tienen razones para sustentar que un gran número de lenguas de Europa y Asia provienen de una misma lengua de origen, designada por el termino indo-europea. Con excepción del vasco, todas las lenguas oficiales de los países de Europa occidental pertenecen a cuatro ramas de la familia indo-europea: el helénico (griego), el románico (portugués, italiano, francés, español, etc.), el germánico (ingles, alemán) y el céltico (irlandés, gallego). Una quinta rama, es el eslavo, que engloba diversas lenguas actuales de Europa Oriental.

Alrededor del II milenio a.C., un gran movimiento migratorio del este para el oeste de pueblos que hablaban lenguas de la familia indo-europea termino. Ellos alcanzaron su hábitat casi definitivo, pasando a tener contacto permanente con pueblos de orígenes diversos, que hablaban lenguas no indo-europeas. Un grupo importante de Celtas se instalo en Europa Central, en la región correspondiente a la actual Bohemia (República Checa) y Baviera (Alemania).

Los celtas estaban situados en un inicio en el centro de Europa, pero entre el II y el I milenio a.C. fueron ocupando otras regiones, hasta ocupar, en el siglo III a.C., más de la mitad del continente europeo. Los celtas son conocidos por diferentes denominaciones según las zonas que ocuparon: celtiberos en la Península Ibérica, galeses en Francia, bretones en Gran Bretaña, gálatas en el centro de Turquía, etc.

El periodo de expansión celta, sufrió un contra-flujo, debido a la presión exterior por parte de los romanos y el espacio ocupado por este pueblo encogió. Las lenguas celtas fueron empujadas al extremo occidental de Europa a lo largo de los siglos. Sin embargo aún subsisten en regiones como Irlanda (el irlandés es incluso una de las leguas oficiales de ese país), Gran Bretaña, y en la Bretaña Francesa. Sorprendentemente, ninguna lengua celta sobrevivió en la Península Ibérica, donde la llegada de los celtas ocurrió en tiempos muy remotos(I milenio a.C.) y cuya lengua se mantuvo en Galicia (región al norte de Portugal, actualmente parte de España) hasta el siglo VII d.C.

El periodo romanoEditar

Aunque la península Ibérica fue habitada desde mucho tiempo antes de la ocupación romana, poquísimos rasgos de las lenguas habladas por estos pueblos persisten en el portugués moderno.

La lengua portuguesa, que tiene como origen la modalidad hablada del latín, se desarrollo en la costa oeste de la península Ibérica (actual Portugal y la región de Galicia) incluida en la provincia romana de la Lusitania. A partir de 218 a.C., con la invasión romana a la península, y hasta el siglo IX, la lengua hablada en la región es el romance, una variante del latín que constituye un punto intermedio entre el latín vulgar y las lenguas latinas modernas (portugués, español y francés, etc.)

Durante el período de 409 d.C. hasta el 711, pueblos de origen germánico se instalaron en la península Ibérica. El efecto de esas migraciones en la lengua hablada por el pueblo no fue uniforme, iniciando un proceso de diferenciación regional. El rompimiento definitivo de la uniformidad lingüística en la península ocurrió más tarde, llevando a la formación de lenguas bien diferenciadas. Algunas influencias de esa época persisten en el vocabulario del portugués moderno en términos como: roubar, guerrear y branco.

A partir del año 711, con la invasión mora a la península Ibérica, el árabe es adoptado como lengua oficial en las regiones conquistadas, pero la población continua hablando el romance. algunas contribuciones de esa época al vocabulario portugués actual son: arroz, alface, alicate y refém.

En el periodo que va del siglo IX (surgimiento de los primeros documentos latino-portugueses) al XI, considerado como una época de transición, algunos términos portugueses aparecen en los textos en latín, pero el portugués (más precisamente su antecesor el gallego-portugués) es apenas hablado en la Lusitania.

El gallego-portuguésEditar

En el siglo XI, en la medida en que los antiguos dominios fueron siendo recuperados por los cristianos, los árabes son expulsados para el sur de la península, donde surgieron los dialectos mozárabes, a partir del contacto del árabe con el latín.

Con la reconquista, las poblaciones del norte se fueron instalando más al sur, dando así origen al territorio portugués, de la misma forma que más al este en la península Ibérica, los leoneses y los castellanos fueron avanzando para el sur y ocupando las tierras que mucho más tarde, se transformaron en el territorio del estado español.

Con el inicio de la reconquista cristiana de la península Ibérica, el gallego-portugués se consolido como lengua hablada y escrita de la Lusitania. En gallego-portugués son escritos los primeros documentos oficiales y textos literarios no latinos de la región, como los cancioneros (colecciones de poemas medievales).