Pisología Social de la Comunicación/D5a


Configuración de la subjetividad e identidad urbana a partir de la comunicación



Introducción

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Hablando desde la perspectiva de subjetividad social, toda subjetividad humana es social, lo cual implica una relación hombre – cultura y la comprensión de los procesos por los cuales se constituyen los modelos sociales en diferentes campos: locales, regionales, nacionales, profesionales, religiosos, etc. Teniendo en cuenta lo anterior, es básico hacer referencia a la comunicación dentro de todo este proceso; puesto que sin ella no podríamos hablar del sistema social. Es por esto que con este trabajo pretendemos dar una visión de cómo a partir de la comunicación se forma subjetividad y como se puede apreciar esta dentro la ciudad. Para ello realizamos una búsqueda teórica de información, complementada con grabaciones de video, fotografías y entrevistas en dos barrios de Barcelona, como son el Raval y Pedralbes.


Comunicación como dimensión constitutiva de lo social

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La comunicación es un sistema que emerge en el proceso de civilización y del cual nos hacemos dependientes; gracias a ella creamos monólogos y por ende diálogos (que podrán generar conflicto o no) en base a los cuales estableceremos unos vínculos y elegiremos contactos con otros seres humanos. De esta manera, se van organizando las relaciones comunicativas dentro de los colectivos humanos y entre estos y su entorno, creándose así la vida social.

A partir de la interacción entre las personas, es donde comienza a manifestarse la cultura como principio organizador de la experiencia humana, a la cual dotamos de significados. La cultura y la sociedad deben su existencia a la comunicación.

Toda actividad humana se constituye en social, lo cual implica objetivos sociales. Todo esto se da en un sistema de interacción (y por lo tanto de comunicación) donde una modificación altera las relaciones de todos los elementos del sistema. Es por esto que vela la cuestión de que la subjetividad social, al construirse en la interacción social, expresa una dirección de poder y de contradicción que necesitan ser elaboradas y negociadas de manera crítica y reflexiva (autocrítica y autoreflexiva).

Esto propiciaría un marco interpretativo más amplio de los comportamientos sociales y los mecanismos psicológicos que los sustentan en su articulación con las prácticas de actuación cotidianas, que conforman patrones de interacción social, y los mecanismos (estructuras normativas) institucionales que limitan la acción práctica, de acuerdo a los paradigmas filosófico-político-sociales vigentes.

Estos mecanismos institucionales tienen su base en la sociedad disciplinaria, descrita por Foucault en la cual las diferentes instituciones moldean a las personas con tal que estas reproduzcan las mismas instituciones, como señala Marroco (2002), la existencia de las sociedades disciplinarias “no parece reducida a un territorio, sino a un modelo de sociedad industrial cuya condición fundamental es la existencia de un amplio conjunto de acciones disciplinarias que actúan como dispositivos de poder”, entre estas acciones disciplinarias está el control periodístico, que busca controlar nuestra subjetividad diciéndonos en que pensar y sobretodo en que no pensar, igualmente intenta guiarnos en cómo debemos pensar.

De acuerdo con la episteme propia de nuestra época, quizá la más importante institución de control de nuestra sociedad es el consumo, como se citó en el ejemplo anterior, puede ser el consumo de la industria periodística, pero está presente en todo tipo de modas, forma de vestir, qué música escuchar, como, donde, con quien escucharla… etc, convirtiéndose en casi la totalidad de nuestro campo cultural, tomando una parte importante de nuestro bagaje simbólico, configura el conocimiento propio de cada quien, el desarrollo de la subjetividad.

Explicando así la acción social, en la que el conocimiento humano individual (conocimiento que hacemos cada uno de nosotros y nosotras), que se encuentra dentro del conocimiento social, está basado en las relaciones sociales, las cuales producen y transforman la realidad en función del desarrollo material y real que hacen los hombres según las condiciones históricas que se den en ese momento, es decir, las características subjetivas concretas que produce cada forma cultural concreta, por ejemplo en este momento el llamado modelo neoliberal, como antes debió hacerse con el nazismo, el fascismo, los “socialismos realmente existentes” etc., y con todas las experiencias pasadas, actuales y futuras.

Y es gracias a los procesos interpretativos, cuando podemos comprender diferentes acciones comunicativas, reconocer sus significados y estructuras subyacentes y asociar las reglas normativas generales a las escenas de interacción vividas a través del conocimiento social. Una vez definido el papel de la comunicación dentro de la sociedad y por ende de la subjetividad, sería interesante tener en cuenta lo propuesto por Rojas Martín (2004), sobre la acción subjetiva y la acción social. Para entender de manera más profunda cómo se desarrolla este proceso así como los elementos y relaciones que lo conforman.

Toda acción social, se desarrolla en una trama de relaciones interpersonales pero a su vez se nutre de acción subjetiva de cada uno de los sujetos participantes. Esto hace que sea un sistema dinámico y se haya de tener en cuenta las siguientes suposiciones:

I. Los actores subjetivos crean episodios de acción social y los episodios de acción social crean a los actores subjetivos.

Al organizarse los episodios de acción social, se exige una diferenciación e integración. Es por esto que a medida que se especifican las funciones de los sujetos respecto a lo general, estos se hacen cada vez más diferentes y singulares haciendo que su participación solo sea reconocida en base a su diferencia.

De la misma manera, los actores solo se reconocen en Episodios de Acción social que continuamente construyen y reconstruyen en la misma medida que se construyen y reconstruyen así mismos.

II. La acción subjetiva está situada en el ecosistema social y la acción subjetiva esta situada en el ecosistema geo-fisio-biológico.

La acción subjetiva solo existe en la medida en que está inscrita en un nicho ecológico natural, y en un nicho ecológico social dotado de historia y de cultura. La subjetividad es un producto emergente de la relación del individuo con su sociedad y por tanto toda su actividad se encontrará siempre determinada por los parámetros sociales en los que se ha construido.

III. Toda acción subjetiva esta sujeta a significado, todo significado esta sujeto a la acción subjetiva.

La construcción de la acción solo puede entenderse en función del ajuste que se da cuando el contexto eco-social en el que se produce la demanda de acción, se vincula al paquete de contenidos que sustituye la historia personal característica del sujeto. A partir de que la demanda sea releída por un actor subjetivo u observador con el filtro de sus prejuicios (histórico- culturales), es decir, interpretada y vinculada a significados se elabora una fusión de ajuste de idoneidad, que en definitiva estará relacionada con una intención subjetiva y con las reglas del lugar.

IV. La comunicación entre los sujetos produce roles y los roles producen formas de comunicación.

Los procesos comunicativos que se dan dentro del episodio de acción social, hacen que haya una sincronización y organización entre los sujetos que posibilita una adecuación mutua entre las acciones que realizan, de modo que a través del tiempo se van configurando como modelos de actuación que simplifican las interrelaciones en lo que se refiere a preacuerdos y normas tácitas. A la inversa, el rol dentro del episodio de acción es decisivo para su propia práctica ya que introduce un filtro en las acciones subjetivas y en las relaciones posibilitando así la comunicación en condiciones simplificadas.

V. Todas las acciones subjetivas contribuyen a crear un modelo canónico y todos los modelos canónicos contribuyen a crear acciones subjetivas. Las acciones que realizan las personas son valoradas positiva o negativamente en función de si se ajustan al episodio de acción social dentro del cual se dan. A través de la intervención de la cultura, los valores y los objetivos, se van concretando los modelos ideales que se convierten en referentes canónicos.

De la misma manera, el conocimiento estos estándares moldea la acción, lo cual obliga al individuo a comportarse en dicha situación, de la manera más aproximada posible al modelo institucionalizado en el episodio de acción social.

VI. Todo actor subjetivo es sustituible dentro del episodio de acción social y todo actor subjetivo es irremplazable.

Todos los individuos son sustituibles en el escenario de una conducta sin que esto afecte al episodio de acción. Pero el sujeto como actor singular único intervine en el episodio generando por sus características propias y singulares, una serie de influencias únicas, idiosincrásicas y subjetivas que hacen de el un actor absolutamente irreemplazable.

Por ejemplo, podemos reemplazar un profesor por otro sin que este afecte ala clase pero cada profesor tiene una personalidad y unas características distintas lo cual hará que la clase sea diferente.

VII. Toda acción subjetiva va integrándose en una historia y toda historia produce acciones subjetivas integradas.

Los hechos adquieren con el paso del tiempo un significado propio, que en el momento de producirse no revelan las consecuencias que en el futuro van a tener. Por lo tanto, la acción subjetiva contiene una entidad histórica es decir que todos los hechos que tienen lugar para el actor, se incorporará a su memoria personal estableciéndose como hitos significativos e instaurando en ese mismo proceso una lógica que forma en gran medida el repertorio de acciones subjetivas y de relaciones que entre en ellas van a ser posibles.

Un ejemplo de esto sería el día en que una pareja se conoció. Durante el transcurso de ese día, se tiene en cuenta como un día más, pero mas adelante será una fecha importante para la persona por sus consecuencias. A partir de esto, la persona actuará de una determinada manera frente a su pareja cada vez que sea ese día. Por ejemplo le regalará un detalle.

VIII. Toda acción subjetiva cumple el imperativo de seguir las rutas de la simplicidad para alcanzar sus fines. Toda ruta de la simplicidad cumple el imperativo de ajustarse a la acción subjetiva.

Todos los procesos implican relaciones, constricciones, comunicación, posibilidades, etc. en su propia dinámica; dotándose así de dirección y luego de finalidad, no son procesos con fines racionalmente planificados. Incluso en los aspectos más simbólicos de la sociedad humana, como es el caso de las palabras, se usan aquellas que son más simples. Es por esto que las preferencias en la actuación implicarán frecuentemente aquellas actuaciones menos costosas, siendo infrecuentes las otras.

Así por ejemplo para ahorrar costes energéticos y de tiempo utilizamos la calculadora en vez de realizar los cálculos matemáticos mentalmente.

IX. Todo actor se relaciona Organizacionalmente con su acción y toda acción se relaciona organizacionalmente con su actor.

El sujeto y su acción, acuerdan objetivos mutuos ( objetivos eco-psico-sociales), negocian procedimientos (idoneidad dentro de recursos disponibles), establecen jerarquías de regulación y control (monitorización y guiones de para actuación y actor) obtienen output (feedback de la actuación y del actor, resultados), muestras de comunicación (establecimiento de protocolos de acción que comunican al actor con la acción y análisis de resultados de la actuación que comunica a la actuación con el actor ) y conflicto ( ruptura de expectativas puestas en la acción que interfieren con el actor y exclusión de acciones que se resiste a desaparecer del protocolo del actor), dominación y sumisión etc.

La relación organizacional entre actor y actuación se encuentra dentro del ecosistema de la sociedad y la cultura supeditadas cosa que hace que sus influencias sean dependientes y por lo tanto que haya una ecología del actor, una ecología de la actuación y una ecología de la relación entre ambos. Esta última se refiere al marco contextual que envuelve la relación organizacional que mantienen actor y acción.

X. Los episodios mentales crean al sujeto y a la acción. La acción y el sujeto crean episodios mentales.

Los episodios mentales son representaciones mentales que el sujeto hace de episodios de acción social a partir de materiales como la historia personal, las circunstancias actuales y los patrones de coherencia que la persona usa para organizar la información del ambiente.

Los episodios mentales y la acción se relacionan de forma recursiva a través de la organización, pero son dos entidades separadas que se alimentan mutuamente para en busca de metas, protocolos comunicación etc y como una mera relación lineal. Aun así tanto la acción subjetiva como los episodios mentales, se integran en el yo del individuo formando su identidad y auto concepto ya que de ellos obtiene información de si mismo al volverse espectador de sus propias actuaciones y pensamientos.

XI. Los episodios mentales se relacionan organizacionalmente con el sujeto y el sujeto se relaciona organizacionalmente con sus episodios mentales.

El episodio mental es una identidad distinta a la del sujeto que lo produce ya que este último es capaz de tener conciencia y actuar como observador de los Episodios mentales que produce, atendiendo a los procesos y resultados, siendo critico o no con ellos. De esta manera, el sujeto se ve obligado a pactar con sus Episodios mentales conforme con las leyes organizacionales, por lo tanto las conclusiones de algunos de ellos, pueden resultarle sorprendentes e inexplicables. Por su parte, los episodios mentales, al estar constituidos por elementos y con procesos que de ordinario pasan desapercibidos para el sujeto, se ven obligados a relacionarse con el sujeto pactando con sus intenciones y proyectos de elaboración cognitiva.

En definitiva, entre ambos se produce una relación organizacionalmente ajustada que supone una compleja dinámica de relaciones.

XII. La acción subjetiva construye la experiencia corporal mientras la experiencia corporal construye la acción subjetiva.

Los procesos subjetivos categorizar las experiencias corporales en formas muy variadas, especificando determinadas vías de acción. De las misma manera, la experiencia corporal tiene un papel importante en la dirección que siguen los procesos subjetivos, motivo por el cual se piensa que constituye por si misma un heurístico del procesamiento de información

La ciudad desde la óptica de la comunicación

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Partimos de la idea, que cualquier ámbito que no consiga establecer condiciones para la comunicación es imposible que se constituya como ámbito urbano. La ciudad se convierte en un escenario con anclajes de creatividad teórico-metodológica para “...entender las distintas formas de agregación social y las maneras que los actores se sitúan en su entorno espacial en un proceso que los constituye al tiempo que son constituidos, dinamizando (con ellos) la cultura” (Reguillo, 1995:131).

Consideramos que la ciudad es proveedora de identidades, o lo que es o mismo, la ciudad agrupa identidades múltiples dentro de sus límites. Por ello, nos basamos en dos barrios de Barcelona, como son el Raval y Pedralbes, para analizar la influencia de los distintos discursos comunicacionales en la formación de las identidades de los transeúntes, ya fueran residentes de estos u otros barrios. Para ello utilizamos diferentes formatos para captar la información: desde fotografías, a vídeos, entrevistas…

Marc Augé (1993) define los espacios de la comunicación de las ciudades como:

No lugares : Son espacios anónimos en los que por exceso de las faz comunicativa urbana, se ha pasado en las épocas actuales a la constitución de lugares de ocupación provisoria.

Digamos que son espacios físicos de los que no se desprende ninguna forma de identidad, por lo que la gente no los tendría en cuenta a la hora de definirse o identificarse. Los transportes públicos o lugares de paso (aeropuerto) son ejemplos comunes de los “no lugares”.

Lugares Antropológicos : Se considera como “el lugar de la tierra de uno, el lugar de la identidad compartida, el lugar común a aquellos que, habitándolo juntos, son identificados como tales por quienes no lo habitan”.

Aquellos sitios de los que uno aprehende una identidad. Son sitios que desprenden una cultura, una forma de vida, algo con lo que las personas se puedan sentir representadas. Ejemplos de “lugar” podrían ser el barrio, el colegio, el lugar de trabajo...

Este autor marca una clara línea de diferencia entre ambos, pero ¿Existe tal diferencia?

Creemos que lo primero que se debe hacer es definir identidad, puesto que si conocemos los límites de este constructo podremos determinar aquello que actúa sobre él.

Llegados a este punto cabría esperar que los llamados “no lugares” fueran sitios en los que no hubiera ninguna interacción social, cosa que resulta inconcebible si suponemos que el hombre es un animal social. El siguiente ejemplo aclarará la situación, más si se tiene en cuenta que he tomado la idea más cercana a lo que se define como “no lugar”

“No Lugar: autopista.

Un señor M. circula con su Opel Corsa por la autopista. Se dirige a casa de su madre y no tiene prisa por lo que circula tranquilamente por el carril derecho. Un deportivo pasa por su lado a toda velocidad, y M. piensa “este tío se va a matar”, “yo no soy como él”. (…) Uno tras otro van apareciendo coches en la autopista, que de alguna manera ayudan a forjar la identidad de M... En las interacciones relatadas, M. no se identifica con ninguna de las personas, pero sí se percata de que no es como ninguno de ellas, es decir, es capaz de definirse a sí mismo al diferenciarse de los demás.

En este ejemplo queda claro que la percepción del “otro” va siempre ligada a la conciencia del “yo”1 ; es por ésta relación que resultará imposible encontrar lugares que no contribuyan a la identidad de cada uno.

Lo que sí es cierto es que hay lugares a los que recurrimos con mayor frecuencia a la hora de definirnos. Posiblemente creemos que nos representa mejor el barrio de pertenencia que la autopista por la que circulamos más a menudo, pero esta es una equivocación muy recurrente en la percepción de la personalidad. Cometemos el error de pensar que tenemos una única personalidad, en la que suponemos que está nuestra identidad.

Sin embargo, tan representativo es el sistema de transporte que utilizamos como la manera en que nos comunicamos con un desconocido; el colegio en el que hemos estudiado como nuestros amigos universitarios; porque en realidad nada de lo que hacemos se exime de representarnos. “ 2

El Metro, medio de transporte y toda su infraestructura, sería otro ejemplo que puede generar dudas, a la hora de clasificarlo en un no-lugar o lugar antropológico. En la exposición realizada en clase, las personas que lo consideran como “lugar antropológico”, siguiendo el argumento del ejemplo anterior de la autopista, creían que el metro creaba identidad, y aún más allá, que cada línea de metro se caracterizaba con tipos de personas distintas que al mismo tiempo se identificaban con según que línea utilizaban, como se puede ver en la siguiente figura, ciertas líneas de metro atraviesan y unen diferentes lugares, algunos con campos culturales muy diferentes, como Pedralbes y el Raval, unidos por la línea verde (3), pero demarcando una división imaginaria entre un sector y otro, las paradas que puede llegar a usar la gente de un barrio y de otro. En este sentido, la línea divisoria entre los lugares antropológicos y los no lugares es bastante ambigua. fuente:elaboración propia

Suponiendo que el Augé (2001:92) no buscaba una clasificación exacta y totalmente discriminatoria entre uno y otro concepto, se puede entender como un continuo entre ambos, como se mencionaba en la contribución del compañero Espiau, la autopista puede estar más ubicada hacia el no lugar y las calles del barrio de uno más hacia el lugar antropológico.

La memoria de la ciudad presente en calles, barrios, puertos, permite a los hombres encontrar su identidad y sentido, en ellas han nacido manifestaciones artísticas, movimientos políticos, etc. Por ende toda colectividad necesita conservar esos lugares cargados de valores simbólicos, como señala Marc Auge (2001), existe la necesidad imperante de afirmar los "lugares propios" como deseos de arraigo, pertenencia, identidad y memoria colectiva.

Lugar/ Espacios turísticos globalizados

Basándonos en la definición de No Lugar de de dicho autor “si un lugar puede definirse como un lugar de identidad, relacional e histórico, un espacio que no puede definirse ni como espacio de identidad, ni como relacional e histórico, definirá un no-lugar”. Por tanto los espacios turísticos globalizados pueden considerarse como tales en la medida que carecen de las dimensiones culturales y política, resultan islas de consumo autistas, incapaces de dialogar con el resto del tejido físico y simbólico de la ciudad.

Archivo:Subjetividad maremagnum.jpg Archivo:Subjetividad sony.jpg

La ciudad vuelve a amurallar sus áreas centrales con una muralla construida en el territorio semántico de la ciudad que como señala Marcuse (1993), acaban favoreciendo procesos de fractura física y social del espacio urbano. En lugares que antes eran de encuentro, el barcelonés puede sentirse hoy excluido. Y Barcelona no puede ser un escenario para el visitante antes que un lugar donde valga la pena vivir. Debemos preguntarnos, cuando aún estamos a tiempo, si este modelo de crecimiento turístico es racional y sostenible. (El Periódico, 20 julio 2004)

Resulta tan marcada la indiferencia del barcelonés hacia el centro comercial “Maremagum” que este centro comercial se encuentra en fase de "cambio de gestión, de filosofía y de oferta", debido al incuestionable fracaso como espacio de entretención y encuentro para el habitante de la ciudad. Es el propio director Fraser Denton, el que afirma “la ciudad debe recuperar un espacio que le pertenece".

Archivo:Subjetividad visitas maremagnum.gif

Ejemplos como el de Maremagnum en Barcelona hacen reflexionar acerca de la necesidad de que la memoria urbana y la singularidad de la cultura local se constituyan en el referente primordial en la construcción de la ciudad y sus espacios. No pretendemos con esto defender la idea de mantener el patrimonio por el simple placer estético, más bien defender el papel central que jugarán estos elementos en las estrategias turísticas futuras y en la diferenciación de la oferta de las ciudades dentro en un mercado turístico cada vez mas diversificado.

Para agregar algún ejemplo de “lugar antropológico” relacionado con la inmigración, podemos hablar de los Casales de diferentes países en Barcelona. Estos son comparables a los barrios de un colectivo de gente de un o unos determinados países, como el Raval, por ejemplo.

Hemos encontrado un artículo en Internet que argumenta esta idea, es la creación de un Nuevo Casal de Argentinos en Badalona.

Representa un lugar con identidad propia, de concentración de ideas, de homogeneidad, en donde se comparten el dialecto (El “che…”), actividades, bailes (tango), bebidas (mates y cerveza Quilmes), comidas (Empanadas argentinas, Dulce de leche) y hasta se puede hacer terapia (Psicoanálisis).

Es un sitio que pretende acoger, dar soporte a un colectivo, haciendo de puente entre la comunicación cultural de Cataluña y Argentina.

No es un sitio cerrado, sino que pretende justamente según plantea su Presidenta, dar a conocer las costumbres de un sitio, sin intención de intromisión sino de ocupar un lugar merecido:

"Nos organizamos como mujeres y hombres libres, con el derecho básico de humanidad. Humanidad para disfrutar derechos y dispuestos a aceptar obligaciones equilibradamente y participando. La idea es hacer cosas juntos,….”

“No queremos aislarnos en un gheto de argentinos, podemos contar como somos, podemos aprender y aprehender como son los ciudadanos de Cataluña y los inmigrantes in-ternos que habitan esta comunidad autónoma... Queremos vivir, convivir, no durar y sobrevivir".

Otros temas relacionados con lo expuesto hasta ahora, serían las dicotomías público-privado y espacio-territorio en escenarios comunes de las sociedades contemporáneas, partiendo de la premisa de que las condiciones de la modernidad generan prácticas y apropiaciones del espacio que sintetizan elementos de ambos polos. Estos términos tienen por objetivo servir de marco para la identificación de los elementos que dan forma a los llamados espacios públicos (también en relación a los lugares-no lugares).

Durante mucho tiempo las dicotomías privado/público y espacio/territorio permitieron a los antropólogos abordar fenómenos claramente delimitados tanto en la realidad social y material como en su conceptualización. Sin embargo, con el advenimiento de las nuevas tecnologías de comunicación, del desarrollo de los medios de transporte y del desproporcionado crecimiento que experimentan algunos territorios y espacios que habían permanecido estables hasta hace poco, dichas dicotomías resultan poco útiles al momento de dar cuenta de estos nuevos hechos así como de las prácticas sociales y culturales que generan.



1 Este fragmento es tomado de la aportación de un compañero. Para el tema que nos ocupa, nos parece más pertinente plantearlo en términos de que la percepción del “yo” va siempre ligada a la conciencia que tenemos del “otro”

2 Tomado de la aportación de Juan Espiau, módulo 10

"Identidad y comunicación"


La comunicación es la base de toda interacción, que a su vez, conforma las redes de relaciones sociales que conforman la sociedad. A partir de los procesos hermenéuticos de estas interacciones, las personas pueden comprender diferentes acciones comunicativas, utilizar significados previos, definirlos o negociarlos con la nueva información percibida del medio, configurando así la identidad, construyendo la intersubjetividad por medio de la negociación y ajuste de los significados compartidos. En ese sentido, interactuar es participar en redes discursivas que vinculan la aprehensión, comprensión e incorporación del mundo. El desarrollo de la identidad es un proceso complejo que se realiza en la interacción y comunicación con otros. Sin la comunicación no hay desarrollo de la identidad.

El desarrollo de esta interacción se da por medio del lenguaje y es recíproco, bidireccional, entre las personas implicadas, “la interacción es la trama discursiva que permite la socialización del sujeto por medio de sus actos dinámicos.” (Rizo García, 2004: 203).

Con estas características, la interacción es la herramienta de la persona como hermeneuta del mundo que hace posible la aprehensión, comprensión e incorporación del mundo, dotando así de sentido y significado nuestra experiencia en el mundo.

“La orientación hermenéutica de Gadamer (Reale y Antiseri, 1988) contribuye a nuestra comprensión de la noción de significado, y nos llama la atención sobre el proceso por el cual, a través del lenguaje, los seres humanos comprenden su realidad, quedando así capacitados para su participación en el mundo. La interpretación del significado se nos revela como una actividad humana mediada, cultural e históricamente por el lenguaje, y nos evoca la existencia de vínculos semióticos que mantienen organizadas a las sociedades” (Oriol, 1998).

"Discursos"

En el ámbito urbano se desarrollan ciertos tipos de discursos, que determinan formas de socialización concretas, y por lo tanto a formas de percepción (autopercepción y heteropercepción) también específicas.

Gaggiotti (2001), distingue entre dos tipos de discursos:

En el primer tipo de discurso, se incluye la percepción de lo que conforma lo que conocemos como ciudad, por medio de sus partes (el pueblo, el vecindario, la ciudad), constituidas por la mentalidad urbana. En el video anexo subjetividad_e_identidad.Raval-Pedralbes.wmv (ver links del video al final de la bibliografía) se puede ver esta percepción en casi todas las entrevistas, cuando las personas opinaban de su propio barrio, del barrio donde se realizo la entrevista y el barrio diferente por el que le preguntábamos.

Bajo el segundo tipo, la ciudad se percibe en función de los diferentes grupos que la componen, este tipo de percepción también está presente en el video citado, que la gente hacía referencia a los grupos, especialmente cuando se les preguntaba acerca de los inmigrantes, por ejemplo en la entrevista a unos skaters, hacen referencia a grupos como tal, hablando del respeto, “intento ser bastante tolerante con las otras culturas, porque igual que a mi me gusta que me respeten y que no se metan conmigo por ser lo que soy, pues yo no hago lo mismo” (minuto 15:15), decía uno de ellos. Además, Gaggiotti (2001) los grupos gestan una percepción de la ciudad en tres formas diferentes, centradas en el focus de idealización:

I. Una ciudad idealizada en el pasado, buscando la justificación de lo que es actualmente en función del génesis, alrededor de un conjunto de personajes y lugares con significado ligados a la fundación de la ciudad, un momento igualmente con significado, dándole un sentido histórico a la subjetividad del grupo. En Bogotá, en el barrio histórico la Candelaria, hay un sitio llamado el chorro de Quevedo (en la imagen de la izquierda), que es una plaza con 12 casas donde se inició a construir la ciudad, así mismo a principios del siglo pasado se lleno este lugar, y los balcones de las casas circundantes con esculturas de bronce representando los personajes callejeros más representativos del momento (ver zoom en la imagen de la derecha), y aunque la construcción de este sitio no está reconocido oficialmente como la fundación de Bogotá, ni el Padre Quevedo como su fundador, el lugar tiene una importante carga de significados para los bogotanos, les da sentido histórico a su subjetividad.

Archivo:Subjetividad la candelaria low.jpg


II. Una ciudad idealizada en el futuro, identificando necesidades y objetivos, configurando la propia subjetividad, de la misma forma que lo hacen toda clase de grupos, basándose en la comparación con el otro. En Barcelona se puede ver tal idealización en el proyecto de convertir el barrio Poble nou en el futuro 22@, una idea de complejo tecnológico, cuya ejecución durará entre 15 y 20 años, como dice el Ajuntament de Barcelona en la página del proyecto, “El Poble nou, principal núcleo de la industrialización española durante el siglo XIX, se propone hoy como la principal plataforma económica y tecnológica de Barcelona y Cataluña.”

III. Una ciudad idealizada en la transición, basada en un discurso polarizador, entre la ruptura o continuación del pasado, para ejemplificar este aspecto, podemos ver el típico bipartidismo político en la gran mayoría de sociedades democráticas, el enfrentamiento de discursos conservadores contra otros más liberales (o menos conservadores), en el caso de España, es el enfrentamiento entre el PP y el PSOE.

Comunicación como principio constitutivo de identidades

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La construcción de identidades se da desde la interacción entre las diferentes personas, o distintos grupos, a diferentes escalas (vecinos, barrios, ciudades, países), siempre en comparación con el otro, un “nosotros” frente a un “ellos”, contando con la comunicación como una herramienta fundamental para este proceso, dando paso a la creación, redefinición y negociación del bagaje simbólico. Según esto, para la percepción y construcción del yo y de la identidad, hace falta primero la percepción y construcción del otro, del “yo espejo” (Mead, 1959), En el video anexo subjetividad_e_identidad.Raval-Pedralbes.wmv se puede ver claramente esta idea a lo largo de las diferentes entrevistas llevadas a cabo entre la gente de los barrios Raval y Pedralbes, en los que la gente se iba definiendo a sí misma en la comparación, la interacción con el otro, hubo dos casos de personas que vivían en pueblos fuera de Barcelona, uno de ellos decía que no le gusta el Raval porque hay demasiado movimiento, él es de un pueblo tranquilo (minuto 9’14”), el otro caso era de un muchacho que decía que si le gusta el Raval, “soy de un pueblo, y quería venir aquí (el Raval) a estar en el mogollón”, decía (minuto 10’14”).

Un caso especial de negociación de significados y formación de subjetividad, es el caso de las personas inmigrantes, que al llegar al nuevo lugar para desarrollar una nueva vida, vive varios procesos, como lo son la recolección y desterritorialización (García Canclini, 1990), desde otro punto de vista por Giménez (2001) como reterritorialización.

Según lo expuesto hasta ahora por Rizo García(2004), sobre el proceso de formación de subjetividad, y teniendo en cuenta que en el caso de los inmigrantes, al cambiar de entorno simbólico, tendrán una constante negociación de significados, una intensa reconfiguración de la identidad. Por ejemplo, es diferente como se piensa un colombiano viviendo en Bogotá que viviendo en Barcelona, como inmigrante, esta diferencia se debe a la negociación de significados vivida, así como también son muy diferentes otros aspectos de subjetividad por el nuevo bagaje simbólico adquirido.

Otro ejemplo de ello esta en el video anexo subjetividad_e_identidad.Raval-Pedralbes.wmv en donde hay varios casos de personas definiendo su identidad a partir de las diferencias con el otro, un Magrebí manifestaba que se identificaría más viviendo fuera de la ciudad que en el Raval (minuto 6’15”), así como otra persona de origen africano, que sí vivía fuera de la ciudad y solo estaba en Barcelona de visita, y dice que jamás iría a vivir a la ciudad (minuto 8’39”), y también el grupo de bolivianos exponiendo el contraste de uso de drogas entre Barcelona (Raval) y su país (minuto 6’45”), siempre definiéndose a sí mismos en comparación con el otro.

En esta negociación de la identidad, “el grupo inmigrante se encuentra atrapado entre dos culturas imaginarias lo que les permite no elegir la identificación única a la cultura de la que provienen ni a la que llegan, manteniéndose en un territorio ambiguo pudiendo ser así, dos cosas distintas al mismo tiempo, de donde provienen y de donde llegaron.

A modo de ejemplificación analizare brevemente un artículo del país, que habla de las fiestas musulmanas en Cataluña. En Barcelona hay una quincena de oratorios. Algunas de estas comunidades celebran fiestas musulmanas en centros cívicos o polideportivos debido a que sus locales son pequeños y requieren de una capacidad de aforo muy grande para reunir a todos los fieles.

En los países musulmanes, las familias sacrifican un cordero, que luego consumen con familiares, vecinos y amigos. La legislación europea sólo permite sacrificar a los animales en el matadero. Pero a pesar que el sacrificio se realiza en el matadero, se sigue el protocolo que permite que los alimentos sean considerados halal (de acuerdo con los preceptos coránicos).

Podemos ver como los creyentes musulmanes asisten a la fiesta del sacrificio sin presenciar la muerte directa de un cordero (ya que la administración actual no lo permite).o realizar el ritual en un polideportivo, sin que esto pierda el significado esencial, pero este significado es producto del pasado estático procedente de la memoria del momento en el que los inmigrantes dejaron su espacio y adquiere particularidades dinámicas en la adaptación al nuevo espacio.

De esta forma, cuando los musulmanes (u otros grupos culturales) representan una fiesta propia de su cultura pero en un espacio diferente, consideran que están “volviendo a su tierra”.”


3 Tomado de la aportación de Valeria Santoro módulo 10, basada en el artículo de Casals, en el País.

Valoración personal

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La realización de este trabajo, nos ha aportado una gran cantidad de información, sobre cómo la comunicación y los diferentes discursos crean subjetividad.

Partiendo de la base, de que la comunicación crea lo social y por ende la subjetividad, vemos como se van formando los diferentes individuos a partir de la interacción, tanto con otras personas como con el entorno en el que conviven; creando una dinámica funcional circular, donde a partir de los discursos, el individuo adquiere nuevos significados a la vez que cambia los significados de su entorno. Esto nos lleva a analizar, como la comunicación influye en la ciudad, y por consiguiente en los distintos barrios; así como en las personas que han migrado de otros países, quienes crean una nueva identidad.

El apoyo de información audiovisual (entrevistas y grabaciones realizadas en distintos barrios), nos permitió plasmar en la práctica la información teórica recogida, tanto la ofrecida en clase de teoría, Rizo García (2004), como la obtenida fuera de esta: artículos relacionados, Internet, videos… el hecho de tratarse de un grupo de personas de diferentes nacionalidades, 2 colombianos y una catalana, el contraste de opiniones que esto genera enriqueció el trabajo, sin pasar por alto las aportaciones que hicieron nuestros compañeros de clase, para ampliar y mejorar nuestro trabajo.

La dinámica de trabajo ha sido grupal, por lo que nos ha permitido conocer a compañeros y ampliar puntos de vista; aunque también nos dificultó concretar las sesiones de trabajo, ya que a cusa de diferentes horarios y obligaciones, tuvimos que quedar en horas extralectivas.

Bibliografía

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Los videos usados para los ejemplos están en: primera parte [1] segunda parte [2]