Patología de la edificación/Apeos/Consideraciones generales

El sistema envolvente de un edificio es un sistema íntimamente relacionado con el sistema estructural, ya que su estabilidad depende de este.

La fachada soporta cargas de diversa direccionalidad: peso de forjados (vertical), acciones de viento o sísmicas (horizontales) y de cubiertas (verticales o inclinadas). Estas cargas en algunos casos pueden ser excéntricas, y tanto unas como otras pueden provocar diversas deformaciones como:

  • Aplastamiento
  • Pandeo derivado de la esbeltez
  • Pandeo derivado de cargas y sobrecargas
  • Pandeo derivado del peso de los tramos del muro
  • Cortadura
  • Cedimiento


De este modo la fachada puede sufrir desplomes o la aparición de grietas y fisuras que habrán de ser estudiadas con el fin de saber su causa y posibles consecuencias que puedan acarrear. Las grietas y fisuras aparecen principalmente en dinteles de huecos, diedros entre dinteles y jambas, arranques en el muro, muros de atado perpendiculares al muro de fachada.

Como cualquier elemento constructivo, la fachada puede sufrir un degrado de los materiales que la componen, y también las consecuencias de degradación de los elementos estructurales que se insertan en ella, como vigas y durmientes que dejarían un vacío al degradarse.

También pueden aparecer otras lesiones y síntomas como las humedades.

El diseño del apeo se realiza teniendo en cuenta el tipo de actuación que se va a seguir, según los fallos y lesiones localizados; principalmente son el apeo para Muros con desplomes, descarga de muros y sujeción de fachadas, así como la particularidad de los apeos de fachada porticados cuando los trabajos se realizan en zonas de casco antiguo. Todas estas operaciones casi siempre conllevan la rigidización de la fachada mediante el apeo de huecos.