Patología de la edificación/Acabados y revestimientos interiores/Lesiones

Formales

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Grietas y fisuras

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Definimos como grietas todas aquellas aberturas incontroladas de un elemento que afectan a todo su espesor. Fisura lo definimos como aquellas aberturas que afectan solamente a la superficie del elemento o a su acabado superficial. Se producen cuando el esfuerzo de tracción generado supera la capacidad resistente del elemento a dicho esfuerzo. Vamos a centrar la explicación en acabados en general ya que es el tema de nuestro trabajo.

Acabados continuos:

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Todos aquellos de aplicación “in situ”, por ejemplo enfoscados y revocos de morteros de cemento o cal, guarnecidos, enlucidos de yeso y pinturas.
  • Debidas al propio acabado . Suelen adquirir forma de mapa.
  • Debidas al soporte sobre el que están aplicados. Siguen la línea de la grieta o la junta constructiva del soporte.
  • Debidas a acciones químicas o físicas sobre el acabado. De forma irregular y con localización más acusada por puntos.
También podemos incluir las fisuras que se producen en falsos techos y cielos rasos de escayola reflejo del forjado que los soporta y también las propias.

Acabados por elementos:

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Todos aquellos basados en elementos repetitivos.
  • Los adheridos al soporte de modo continuo, el tipo de fisura recuerda al detallado para los acabados continuos. La fisura seguirá la línea de rotura teórica rompiendo el elemento unitario.
  • Los colgados del soporte, por puntos o líneas. Se consideran las fisuras del propio elemento. Éste puede tener algún defecto. Otro punto conflictivo es el anclaje, a través del cual se trasmiten los esfuerzos que llegan por el soporte y será posible punto de fisura.

Desprendimientos

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Es la separación incontrolada de un material de acabado del soporte sobre el que está aplicado. Puede ser incipiente o puede ser definitiva. Esta separación se puede producir por varias causas y dependerá del material del propio acabado y del sistema de adherencia .

Acabados continuos y adheridos con morteros o colas:

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La unión entre acabado y soporte es teóricamente continua, bien por una junta superficial o por un producto adherente al que podemos llamas “interfase”.
  • Desprendimiento por esfuerzo rasante. Supone el empuje en una misma dirección y sentidos contrarios, de los dos elementos componentes de una junta superficial, e implica el intento de desplazamiento de los mismos en dichos sentidos, con la consiguiente pérdida de integridad de la union. Los esfuerzos pueden ser: dilataciones y contracciones térmicas del acabado o movimientos elásticos del soporte.
  • Desprendimiento por dilatación de elementos infiltrados. En el caso de juntas superficiales con adherencia mecánica, resulta un microespacio intermedio que puede alojar elementos capaces de dilatar, como el agua o algunas sales.
  • Desprendimiento por falta de adherencia. Por ejecución incorrecta se provoca falta de penetraciones o de unión molecular.
A) en el uso de morteros hidráulicos cuando el soporte no está convenientemente húmedo.
B) si la superficie no está suficientemente limpia de polvo o de grasa.
C) la falta de rugosidad suficiente anula la existencia de las penetraciones necesarias.

Acabados colgados o anclados por puntos o líneas:

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El fallo está en la unión del elemento al anclaje, en el propio anclaje o en la unión del anclaje al soporte.
  • La primera suele ser por perforación del elemento de acabado o su rotura por pinzamiento.
  • El segundo se debe por corrosión del elemento metálico o por superar su capacidad mecánica es esfuerzo cortante o de tracción.
  • La tercera puede fallar por arrancamiento cuando la unión no es suficientemente profunda o el material de unión no está bien aplicado.
  • La debilidad del propio elemento debida a su poca sección o la existencia de “pelos” de cantera facilita, también, su rotura y desprendimiento.

Erosiones

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Destrucción o alteración de la superficie de los materiales que constituyen la capa externa de los cerramientos como consecuencia de la acción conjunta de diversos agentes exteriores y las características fisicoquímicas de los propios materiales.


Erosión mecánica

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Es aquella en la que el agente erosionante tiene carácter mecánico y por lo tanto el resultado es una pérdida de material superficial.
Personas, animales, objetos
El desgaste de los edificios es inevitable. Quizás el más aparente sea el desgaste superficial de los cerramientos.
Abrasión e impacto en pavimentos
  • Piedra: si la piedra tiene una superficie más o menos rugosa, la abrasión se notará más. Todo lo contrario si tiene una superficie pulida.
  • Prefabricado de hormigón: Su resistencia a la abrasión dependerá de los materiales empleados en su fabricación.
  • Baldosas cerámicas: es el tipo de cerramientos que presentan mayor variación. Y por lo tanto la erosión resultante también es diferente según el tipo. En las baldosas de barro suele ser suave, pero continua. En las plaquetas cerámicas de doble capa, el desgaste es muy llamativo, ya que afecta al vidriado, y acaba desapareciendo. En las plaquetas de gres sin vidriar, el desgaste es más difícil y menos llamativo. En el gres compacto, ocurre algo parecido al anterior .
  • Madera : es uno de los materiales más blandos utilizados en pavimentos. Pero al ser uno de los más tradicionales, sus técnicas de recuperación son abundantes. Lo normal es colocarla con la fibra paralela a la superficie del suelo.
  • Morteros continuos: Son de uso normalmente industrial, por la que la abrasión a la que están sometidos es más intensa. Todavía no se ha conseguido uno que presente comportamiento definitivo para el uso industrial.
  • Láminas continuas : las más corrientes son: moquetas y plásticos. En ambos casos la resistencia a la abrasión es escasa y su recuperación imposible.
Abrasión e impacto en paredes
Los bajos de las paredes sufren la acción directa de las personas y de los objetos. De ahí la costumbres de protegerlos con zócalos. :Suelen presentar menos problemas de erosión las paredes realizadas en materiales pétreos y cerámicos que las realizadas con maderas o láminas continuas. Los revestimientos a base de morteros continuos dan mejor respuesta que los enfoscados y revocos normales o los guarnecidos, tendidos y enlucidos de yeso.
Viento
Depende del nivel de exposición de la fachada y de la posible existencia de partículas pétreas arrastradas por el viento.
Plantas
Su acción es muy puntual. Levantamiento de material superficial por penetración de raíces a través de grietas y fisuras superficiales.


Erosión física

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El proceso patológico presenta un carácter físico, desde el agente erosionante hasta el mecanismo de erosión, resultando, también, con una pérdida de material superficial producida de un modo más o menos lento y continuo.
Agua: El agua se filtra por los poros del material y puede provocar dos efectos erosionantes. Aumento de volumen con la consiguiente dilatación diferencial de la superficie con respecto al interior del material. Y por otro lado, el agua infiltrada, puede provocar una disolución de alguna de sus partículas, produciendo la inevitable erosión.
Cambios de temperatura::Provocan en el material seco unos cambios dimensionales alternativos que, al igual que en el caso del agua, pueden provocar microfisuración.
La bajada de temperatura combinada con la presencia de agua infiltrada, puede provocar la helada de la misma con su consiguiente dilatación que, a su vez, puede provocar rotura de la estructura del material.

Posicionales

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de posición

Sustanciales

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Humedades

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La humedad, la podemos definir como aparición incontrolada de agua en un cerramiento. Bien sea en su superficie, en su masa, tanto si lo hace en forma de gotas microscópicas en sus poros, como si es en forma de lámina de agua o goteo fácilmente visible. La diferencia principal está en el control o la prevención que se tenga de tal humedad. Podremos designar como lesión todas aquellas manchas, más o menos permanentes, provocadas por agua contenida en la masa del cerramiento o su acabado, así como las goteras y el agua en forma de gotas o de lámina, en superficies no previstas para ello.

De obra

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Tiene como origen el agua empleada en la construcción de los cerramientos.
  • Fábrica de ladrillo, bloque y mamposterías. El agua se incorpora a través del mortero de unión y en la humectación del elemento unitario y posteriormente, en la humectación del conjunto.
  • Hormigón “ in situ”, La humedad procede de su amasado y del curado posterior.
  • Revestimientos continuos de mortero de cemento o cal y guarnecidos y enlucidos de yeso, con agua aportada también en el amasado, en la humectación del soporte previa a la aplicación y en el curado.
  • Revestimientos de baldosas, recibidas con mortero de cemento, con aportación de agua en el amasado del mortero y en la humectación previa del soporte y la baldosa.
El agua en si, no es una lesión, el problema viene cuando no dejamos evaporar esa agua en su momento y limitamos su salida al exterior con acabados superficiales. Entonces aparece una presión de dentro hacia afuera y se producen abombamientos.

Capilar:

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Es aquella que se produce como consecuencia de la ascensión del agua a través de su estructura porosa por el fenómeno de capilaridad. Éste fenómeno puede aparecer en cualquier cerramiento que esté constituido por materiales porosos, de estructura capilar y con algún tipo de contacto con el agua, ya provenga del suelo o de jardineras adheridas a la fachada.
  • En arranques de muros desde el terreno.
  • Pavimentos de plantas bajas o sótanos, cuando no se ha interpuesto capa de drenaje ni membranas de impermeables.
  • Puntos de fachada. Todos esos encuentros de elementos verticales de fachada con pequeñas plataformas horizontales. En ellos, la acumulación de agua en periodos lluviosos, la capilaridad de los revestimientos exteriores o de los propios materiales constructivos facilitan la aparición de humedad.

De filtración:

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La que aparece como consecuencia de la filtración de agua desde el exterior hacia el interior del cerramiento, y producen goteras en el caso de cubiertas y manchas en el caso de fachadas.
En cubiertas planas: la principal causa es que se produzca una rotura de la membrana impermeable o el despegue de su borde con :lo cual el agua se filtra por esos puntos alcanzando la estructura horizontal, corriendo el agua por ella hasta encontrar una via de penetración que provoca la gotera, con tres etapas: mancha, rezumado y goteo.
En cubiertas inclinadas: La filtración se puede producir en un solape intermedio entre tejas o en los aleros.
En fachadas:
  • En remates superiores (cornisas y petos de terraza), si la albardilla es inadecuada o insuficiente se puede producir filtración por los bordes o por las juntas entre piezas, provocando manchas.
  • En relieves, en el encuentro entre el plano de fachada y otro más o menos perpendicular, que sea horizontal.
  • En huecos de ventana, encuentro de planos perpendiculares.
  • En el dintel superior se facilita la escurridura hacia el interior del agua que resbala por la fachada y su posible filtración.
  • Las juntas practicables de la propia carpintería, si no está bien resuelta su estanquidad, puede facilitar la entrada de agua de lluvia.
  • En paños ciegos , se produce filtración a través del propio poro del material y a través de grietas y fisuras con la presencia de agua y viento.

De condensación:

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En este caso la humedad aparece como consecuencia de la condensación de vapor de agua que tiende a atravesarlo por alcanzar en algún punto de su recorrido la temperatura de saturación o de rocío y depende la presión de dicho vapor de agua. Se establece una corriente de dicho vapor de agua que va desde el ambiente con mayor presión al de menor presión. Esta corriente va a depender de la “permisividad” de los materiales, que va desde 1 cuando la barrera no existe hasta 0 cuando el material es impermeable.
Condensación superficial interior: Se produce en la cara interior del cerramiento al ser la temperatura superficial interior inferior a la de rocío.
Condensación intersticia Cuando se produce en algún punto del interior del cerramiento

Accidental:

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Cuando alguna conducción de agua sufre una rotura provocando el paso del líquido al cerramiento que lo contenía o que estaba próximo. Se produce una mancha de humedad.
Rotura del conducto por sobretensión debido a cambios dimensionales y el esfuerzo que la provoca suele ser tanto de tracción como de cortante. De la misma manera ocurre en los encuentros entre conductos, cuando una de las ramas se dilata y la otra no y aparece un esfuerzo cortante que produce la rotura.
Rotura por acción mecánica: aquí se incluyen todas las acciones exteriores provocadas por el uso del edificio y su entorno ( como obras de reparación, mantenimiento, movimientos del edificio o el paso de personas).
Corrosión: de los conductos metálicos. Debido al propio fluido que discurre en su interior o a la aparición de pares galvánicos en el conducto.



Suciedad

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Acumulación y permanencia de partículas ensuciantes en las fachadas de los edificios, sea en su superficie exterior, sea en el interior de los poros superficiales. Tipos:

Ensuciamiento por depósito:

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Consiste en el posicionamiento de las partículas contaminantes sobre la superficie de la fachada o en el interior de sus poros superficiales. El sistema de depósito depende de tres factores básicos:
  • El tamaño de las partículas: condicionan la posibilidad de depósito por simple gravedad. Así las partículas de tamaño de 1um o superiores presentan el peso suficiente como para depositarse sobre las plataformas horizontales, y las de tamaño inferior no tienen peso suficiente y deben depositarse gracias a diversos fenómenos.
  • El estado atmosférico: el viento y la lluvia, pueden distorsionar el depósito y, por tanto, el proceso de ensuciamiento. Hay diferencias importantes entre zonas más expuestas y otras más protegidas.
-Viento: transporta las partículas y las lanza contra las fachadas, pero también arranca las partículas que ya estaban depositadas, limpiando las fachadas.
-La lluvia: por un lado, facilita el depósito húmedo al servir también de vehículo de algunas de las partículas contaminantes hacia las fachadas. Por otro lado, tiene también una actuación de limpieza.
  • Textura y geometría de la fachada: la existencia de plataformas horizontales y planos inclinados hacia arriba facilita la deposición de partículas contaminantes. Así, pues, en zonas de fachada más protegida, el depósito será mayor cuanto más rugosa sea la textura superficial y mayor la cantidad de planos inclinados hacia arriba existan.

Ensuciamiento por lavado diferencial:

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la interacción agua-fachada provoca efectos desiguales en función de la fase que se alcance. Esta heterogeneidad de ensuciamiento-lavado, que hace resaltar más en el conjunto la suciedad de la fachada, es lo que podemos denominar lavado diferencial.

Churretones o escurriduras.
  • Churretón limpio: provocado por una concentración de lámina de agua a la velocidad suficiente como para evitar la permanencia del depósito interno.
  • Churretón sucio: concentración de depósito interno facilitado por el arrastre de partículas ensuciantes depositadas superficialmente en alguna plataforma horizontal.
Interacción agua-fachada: depende de varios condicionantes.
- Intensidad y dirección de la lluvia.
- Estructura porosa superficial y su compacidad.
- La concentración puntual de lámina de agua.
Textura superficial: la textura superficial puede condicionar la interacción agua-fachada, no solo por su porosidad y coeficiente de absorción, sino, sobretodo, por su rugosidad.
Geometría de la fachada: la geometría condiciona la velocidad y el recorrido de la lámina de agua, y por tanto, su efecto final. Para estudiar sus efectos en el lavado diferencial, veamos los distintos casos posibles en función de los agentes de la geometría.
  • Inclinación del plano: en estado de calma de viento, la inclinación del plano condiciona claramente la velocidad de la lámina de agua. Ante la misma cantidad de agua e igual textura superficial, el peso del agua por superficie de fachada, se concentra toda en vencer el rozamiento con ésta en el plano vertical, mientras que se tiene que descomponer en dos fuerzas, una paralela y otra perpendicular a la fachada en los inclinados, reduciéndose la capacidad de vencer ese rozamiento, ya que la componente perpendicular se destina a vencer la resistencia a penetración, en el inclinado hacia arriba, o la tensión superficial en el inclinado hacia abajo. El resultado final es la disminución de velocidad en estos dos.
  • Puntos de fachada muy significados:
- Alféizares de ventana, hay dos posibilidades. Por un lado cuando el alféizar es muy plano, la lámina de agua, por efectos de turbulencia, tiende a salir por los lados del hueco marcando unos churretones muy llamativos. Por el otro lado, si el alféizar está más inclinado, el agua sale por delante. Aparecen churretones más o menos marcados o una zona se sombra bajo el vierteagua.
- Antepechos salientes de ventanas y balcones. En ellos son bastante corrientes los planos hacia arriba en las partes altas constituyendo el alfeizar, los verticales en el intermedio y los inclinados hacia abajo en la parte inferior, por lo que el juego de churretones es fácilmente previsible cuando no existen goterones ni vierteaguas intermedios.
- Cornisas, que se presentan como antepechos de balcones en las partes altas de los edificios. En ellas es corriente la aparición de planos inclinados hacia arriba seguidos de otros inclinados hacia abajo, y por lo tanto churretones de ambos tipos.
  • Rincones y esquinas: son un condicionante geométrico fundamental para determinar los distintos niveles de exposición en la misma horizontal de una fachada, por lo que condicionan la intensidad de su lavado.
- Rincones, resultan más protegidos ante la acción de las turbulencias del viento, con lo que la lluvia incide con menos fuerza.
- Esquinas, son sometidas al efecto limpiador de la lluvia impulsada por el viento, resultando mucho menor el depósito de partículas.
  • Relieves y molduras:
- Molduras horizontales, están compuestas, básicamente, por una o varias plataformas horizontales lineales, seguidas de los correspondientes planos horizontales y verticales o inclinados hacia abajo. Ello provoca, un depósito de partículas susceptibles de ser arrastradas hacia los planos verticales, con la producción de churretones sucios.
- Molduras verticales, incluyen no sólo las molduras en relieve propiamente dichas, sino también cualquier elemento vertical continuo que tengamos a lo largo de una zona de fachada.
- Los relieves puntuales, presentan una gran cantidad de interferencias, en función de su forma y disposición, que se pueden agrupar en dos, o bien, concentración de lámina de agua, con el consiguiente churretón blanco muy remarcado, o bien dispersión de la misma dejando una zona de sombra bajo el relieve.



Eflorescencias

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Se define como el depósito de sales por cristalización en la superficie exterior de los cerramientos. Para que se produzca este fenómeno se deben dar otros tres fenómenos fisicoquímicos:

  • Existencia de sales solubles en algunos de los materiales del cerramiento.
  • Presencia de humedad, normalmente infiltrada, y tiende a salir al exterior por diferencia de presión de vapor.
  • Disolución y transporte de las sales hacia la superficie exterior del cerramiento donde, al evaporarese

Mampuestos y acabados pétreos:

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Son eflorescibles, sobre todo, los sedimentarios (calizas, areniscas…). Son muy utilizados tanto en cerramientos como en todo tipo de acabados ( pavimentos, chapados, y remates de calizas, mármoles, etc.). En ellos, la sal eflorescente más común es el sulfato cálcico. Para conocer su origen, es necesario estudiar la situación de la sal cristalizada. En el caso de muros de mampostería, es muy frecuente encontrarlos enfoscados y revocados, por lo que este acabado puede también aportar sus sales. En el caso de cerramientos antiguos, es probable que se encuentren con los poros obstruidos, por lo que no es fácil encontrar en ellos la lesión. Sin embargo es bastante habitual en chapados de piedra caliza más o menos actuales, y la sal suele provenir del propio chapado o del mortero que los trasdosa. Si es de cemento, puede producir las eflorescencias propias del mortero, y si es de escayola puede provocar la salida de sulfato magnésico, igualmente blando. Cuando la eflorescencia aparece en el pavimento, si se trata de humedad de capilaridad, las sales que cristalizan pueden provenir de alguno de los materiales constitutivos del acabado( baldosa y mortero) de la estructura( hormigón) o incluso del propio terreno.



Oxidación y corrosión

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Oxidación:

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Es un proceso por el cual la superficie de un metal reacciona con el oxígeno del aire, produciéndose una capa superficial de óxido del metal en cuestión.

Corrosión:

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es un proceso químico por el cual se produce una degradación superficial del metal en cuestión, al haberse formado una pila electroquímica en la que el metal actúa de ánodo perdiendo partículas que, con electricidad negativa, se desplazan hacia el cátodo.

Por oxidación previa:
Es uno de los tipos más extendido. Aparece como segundo paso de la oxidación. En el hierro, la capa de óxido, que resulta porosa y fisurada, al humedecerse, se transforma en hidróxido férrico, que resulta con un potencial eléctrico superior al hierro que permanece debajo y se establece una pila electroquímica entre el hierro, que actúa de ánodo y el hidróxido férrico que actúa de cátodo, formándose una corriente de electrones de aquel a éste que provoca la corrosión del hierro.
Por inmersión:
El metal resulta ionizado por su contacto con el agua, combinándose sus iones con los del hidrógeno de ese fluido, produciéndose una capa de hidróxido. Dicha capa puede disolverse provocando pérdida del material
Por aireación diferencial:
Aparece en un mismo elemento metálico cuando una porción del mismo está húmeda y la otra seca. El par galvánico se produce entre la zona húmeda que actúa de ánodo, y la zona seca que actúa de cátodo, con lo que la primera resulta corroída.
Por par galvánico:
Surge cuando la diferencia de potencial electroquímico se da entre dos metales distintos, o entre un metal y un álcali de un cemento, o un ácido contenido en maderas u otros materiales.
Intergranular:
Es un tipo escaso. Aparece en las aleaciones metálicas cuando no ha quedado totalmente finalizado el proceso de unión de los distintos metales componentes de la aleación. Puede darse en cualquier tipo de aleación metálica y resulta muy evidente en acero inoxidable.



Organismos

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Incluimos en este tipo de agresión todos aquellos asentamientos incontrolados en las fachadas de los edificios de organismos vivos, en situación activa o pasiva, que provocan lesiones en los materiales constructivos y distorsionan el aspecto original del edificio. Pueden ser tanto animales como vegetales.

Animales

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Insectos y arácnidos: cabe destacar la presencia de algunas arañas, pero los más conocidos son los xilófagos. Producen lesión en la madera. Se observan dos formas de ataque, por un lado insectos que sólo se alojan en la madera, por otro lado insectos, o sus larvas, que se alimentan de la madera. Tipos de xilófagos:

  • Coleópteros: insectos de ciclo larvario que atacan a la madera seca. Éste se produce durante su periodo de larva en el que habitan en las galerías perforadas dentro de la madera, generalmente en el mismo sentido de las fibras, y se alimentan de ella. Los más importantes son: la carcoma grande (ataca a la madera de las coníferas), la carcoma vulgar (ataca la madera de coníferas y frondosas) y la polilla (ataca a ciertas especies frondosas).
  • Isópteros: los más destacados son las termitas, que forman colonias en una organización social parecida a la de las hormigas y abejas. Termita subterránea y termita de madera seca. La segunda ataca a la madera seca y la primera a todo tipo de maderas, coníferas y frondosas, alimentándose de sus fibras, con lo que van excavando galerías paralelas a la fibra por el interior de la madera.

'Animales de porte: Todos aquellos animales, de cualquier tamaño, que pueden producir un ataque más o menos externo al edificio y provocar algún tipo de erosión mecánica a sus elementos constructivos.

  • Ratones y roedores.
  • Aves.
  • Mamíferos.


Vegetales

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Hongos: se pueden considerar como agentes abióticos que atacan, sobre todo, a la madera. En general la acción de hongos requiere oxígeno gaseoso y gran cantidad de agua. Hay diversos tipos de hongos:

  • Hongos cromógenos. Su acción tiene como resultado la modificación del aspecto de la madera y a su color.
  • Hongos de pudrición. El resultado de su acción modifica las propiedades mecánicas y físicas de la madera, siempre que exista un ataque directo a la celulosa y a la lignina.
  • Pudrición blanca: destruye más lignina que celulosa. Queda ésta como un complejo más o menos blanquecino.
  • Pudrición parda: destruye más celulosa que lignina.
  • Pudrición blanda: acción conjunta de una serie heterogénea de hongos inferiores.

Mohos: diversas especies de hongos que viven sobre materia orgánica en descomposición con la ayuda de la humedad. Son de diversos colores, desde muy claros a muy oscuros. Producen gases malolientes. Suelen aparecer sobre materiales pétreos. Localizaciones:

  • Exteriores: zonas poco soleadas y ventiladas con humedad y gran porosidad.
  • Zócalos de piedra, ladrillo o morteros orientados al norte.
  • Impostas y molduras que presenta plataformas horizontales.
  • Huecos de ventanas y rincones en general.
  • Interiores, zonas muy húmedas y poco ventiladas.
  • Interiores de armarios localizados en fachada, donde se produce humedad de condensación.
  • Rincones próximos a elementos estructurales, donde se produce puente térmico que provoca también humedades de condensación.
  • Buhardillas y desvanes sin ventilación y con humedades.

Líquenes:' vegetales constituidos por un hongo y una alga. Aparecen sobre materiales porosos como rocas, hormigón, mortero, ladrillos… En zonas expuestas y húmedas como cornisas, fachadas. Su lesión puede ser doble. Por una parte la apariencia externa, por otra su acción química erosiva al segregar ácidos orgánicos que disgregan algunos materiales.

Musgos y gramíneas: plantas de distintos tamaños, con raíces que necesitan acumulación de tierra para su desarrollo. Para la acumulación de tierra se necesita la existencia de rincones y plataformas horizontales. Una vez depositada la tierra, y con ayuda de humedad empiezan a germinar semillas. Consecuencias:

  • El peso del conjunto planta-tierra afecta a los canalones.
  • La acción de las raíces, que pueden penetrar por fisuras actuando de cuña.

Plantas de porte: todo tipo de plantas de jardín, incluso árboles, cuya proximidad a las edificaciones puede constituir una amenaza.



Erosión química

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Aquellos tipos de erosiones en los que las reacciones químicas entre los distintos elementos constitutivos de los materiales, o entre ellos y los compuestos contenidos en la atmósfera, sean naturales o artificiales constituyen la base principal del proceso patológico. Los resultados más representativos son: costras, ampollas (consecuencia, por lo general, de las costras), pátinas, degradaciones y decementaciones (como consecuencia de la disolución de parte de los componentes).

Dióxido de carbono (CO2):

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Es componente natural de la propia atmósfera, así como disuelto en el agua de lluvia. Actúa principalmente sobre materiales calizos transformando los carbonatos, sobre todo el cálcico en bicarbonatos. Se producen disgregaciones y decementaciones irreversibles que dejan la superficie del cerramiento sumamente debilitada para resistir posibles erosiones físicas. En otras ocasiones, al evaporarse el agua, si no se ha llegado a constituir el bicarbonato, el carbonato cálcico cristaliza y se precipita en la superficie, provocando la aparición de costras. El CO2 disuelto en agua, puede actuar sobre el granito, atacando a los feldespatos y micas. Cabe incluir el fenómeno de carbonatación de los hormigones y morteros. La aparición del CO3Ca en la superficie de estos materiales, como consecuencia de la reacción del CO2 con el Oca arrastrado por el agua hacia el exterior, supone la formación de una costra en la superficie del material.

Dióxido de azufre (SO2):

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Es uno de los contaminantes más peligrosos y de los más abundantes en las zonas urbanas. Suele proceder de los vehículos y calefacciones. El primer paso en su hacer patológico es el de su oxidación, pasando a trióxido de azufre. A continuación se combina con el agua de lluvia resultando ácido sulfúrico. Éste ataca, sobre todo, a los materiales calizos combinándose con el carbonato cálcico. Se precipita en forma de costras blancas y pueden sufrir otros procesos como

  • Disolución y pérdida de material.
  • Ensuciamiento en forma de pátinas ennegrecidas, de aspecto muy desagradable.

En ocasiones, la hidratación tiene lugar en el interior del material. Entonces como consecuencia del aumento de volumen al hidratarse se provoca disgregación de la superficie.

Fluoruros:

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Suelen aparecer en la atmósfera como consecuencia de la contaminación industrial. Actúa sobre hormigones y morteros con áridos silíceos y sobre algunos granitos.

Agua pura:

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Es muy poco frecuente su presencia en materiales constructivos, pero su acción es nefasta para los hormigones, ya que disuelve la cal y arrastra parte de la alúmina provocando disgregación.

Álcalis del cemento:

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Algunos agentes atacantes provienen del interior de los propios materiales como es el caso de los álcalis. Si su porcentaje supera el 6%, se puede producir un ataque a algunos tipos de áridos formándose silicatos alcalinos que aumentan de volumen con la consiguiente disgregación.


Erosión por Organismos

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Microorganismos:

  • Biobacterias, transforman el azufre en ácido sulfúrico.
  • Antinomicetos, atacan directamente a las areniscas, disgregándolas.
  • Bacterias nitrificantes, que lo hacen sobre las calizas.

Líquenes: presentan una acción doble. Por un lado segregan ácidos orgánicos que disgregan por disolución, y por otra, son capaces de conservar la humedad en la superficie de los materiales porosos que les sirven de soporte.