Montañismo/Acercamiento

IntroducciónEditar

Acercamiento es la manera de llegar al destino propuesto. En el caso de la alta montaña tiene su especial interés pues para llegar a la cima hay que atravesar en muchos casos la base de un glaciar o una pared o el principio de una pendiente pronunciada, para ello se prepara una técnica de acercamiento. El objetivo de la técnica de acercamiento es mantener la fatiga dentro de un rango aceptable conservando un buen ánimo y una perfecta lucidez mental. Esta técnica de acercamiento implica desde la planeación de la ruta a seguir, el equipo considerando peso, calidad y necesidad del mismo, la elección de los compañeros y lo más importante de todo evaluar verídicamente nuestra propia capacidad técnica. Todo este proceso puede alargarse semanas incluso meses.


Para empezar la expedición aunque no se requiere un calentamiento de una prueba de atletismo si es recomendable hacer algunos movimientos de flexión (algunas personas se lastiman al cargar o descargar una mochila). Una vez empezada la expedición es muy importante conservar un paso lento y corto manteniendo la respiración profunda y coordinada con el paso, se debe tener presente la idea de conservar energía para los pasos difíciles y para el descenso. El paso del grupo debe ser fijado rápidamente y debe ser constante aún cuando sea muy lento, es responsabilidad de los elementos mejor entrenados y mas rápidos adaptarse al paso de los más lentos de tal forma que el grupo no se disgregue. Como se había mencionado se debe conservar energía para el descenso, es en esta fase donde más accidentes suelen ocurrir ya sea por el cansancio o por exceso de confianza. La necesidad de rapidez puede surgir en problemas como aludes, tormentas, etc. Existen en el montañismo una desadaptación conocida como el "mal de montaña" cuyos síntomas van desde un ligero malestar estomacal hasta la pérdida del conocimiento, por lo general las personas más susceptibles sufren algunos de estos síntomas: dolor de cabeza, dificultad para respirar, vómito y en casos extremos baja presión y desvanecimientos. Normalmente las molestias desaparecen después de algún tiempo de adaptación a la altura, de no ser así lo más recomendable es descender. Se pretende eliminar o por lo menos minimizar estas molestias por medio del entrenamiento, una buena alimentación variada o sin excesos, una abundante ingestión de líquidos (de 3 a 4 litros diarios) y un ascenso gradual.

Puntos a revisar en una excursiónEditar

  1. Elija con anticipación el recorrido estudiando bien las dificultades técnicas y los problemas objetivos y subjetivos a los que se enfrenta.
  2. Haga una selección concienzuda del material que debe llevar.
  3. Procure que el itinerario marque un ascenso gradual o que el contingente haya tenido un entrenamiento de altura.
  4. Antes de salir vea el estado del tiempo y piense si es propicio.
  5. Planee los itinerarios con un gran margen de tiempo para el regreso.
  6. Empiece la excursión a un ritmo verdaderamente lento.
  7. En el acercamiento no se pare a mitad de las subidas, es mejor bajar el ritmo pero no es recomendable pararse, sino hasta donde sea menor la pendiente.
  8. Respire profundamente manteniendo un ritmo.