Historia del Partido Comunista Paraguayo (1928-1990)/Era Moriniguista/Objetivo Estadounidense

GANA POSICIONES EL MORINIGO-GUIONISMO. EL PUNTO CUARTO YANQUIEditar

En la Declaración de la Comisión Política del partido de fecha 27 de marzo de 1951, se dice que «el Gobierno de Chávez-Caballero (Rigoberto)..., acaba de entrega, el control total de los resortes decisivos del aparato dictatorial a los principales cómplices, civiles y militares, de los conspiradores moriniguistas-guionistas. Este es el significado de la eliminación violenta del Dr. José Zacarías Arza del Ministerio de Defensa y de la Junta de Gobierno del Partido Colorado, y su reemplazo por Rigoberto Caballero (representante de la oligarquía de grandes hacendados e instrumento incondicional de la Embajada norteamericana), principal punto de apoyo con que cuentan los conspiradores moriniguistas-fascistas dentro del Gobierno».

Acababa también el Gobierno de Chávez de someterse a la llamada «ayuda» a través del punto cuarto, que era en verdad un instrumento para la mayor penetración económica del imperialismo norteamericano en nuestro país, con vista a establecer una sólida dependencia de características semicoloniales. La posición del Partido Comunista Paraguayo sobre este tema está contenida en el folleto titulado: «LA IMPOSICIÓN DEL PUNTO CUARTO del Plan Truman de Guerra, CONVIERTE AL PARAGUAY EN COLONIA y agrava la crisis y el hambre» (edición de 1951).

La actualidad de este documento -en líneas generales- es sorprendente, especialmente en el aspecto del análisis de la situación política y las raíces de la crisis económica que agobia a nuestro país. Vale la pena releerlo con detenimiento. Citemos algunas cuestiones planteadas. «¿Qué "desarrollo" promete (Norteamérica) a la "región poco desarrollada" Paraguay? El administrador del Punto Cuarto de visita al Paraguay, ha contestado a esa pregunta así: Circunscribiéndonos exclusivamente al algodón, el Paraguay podrá contribuir a su riqueza» («El País», 26 de febrero de 1951).

¿No es acaso la misma situación que siguen ofreciendo los agroexportadores de las empresas transnacionales -hoy día- a nuestros expoliados campesinos? En definitiva, el Gobierno de Chávez, lejos de cumplir con las promesas de llevar al país a los cauces democráticos y de adoptar medidas contra la carestía y la escasez de productos de primera necesidad, no hacía sino agravar los males heredados y recurrir a la represión para acallar el descontento y la movilización del pueblo trabajador.

En el orden internacional, el Gobierno de Chávez había hipotecado su solidaridad con el imperialismo en su guerra agresiva contra Corea del Norte, lo que representaba un peligro cierto de que hogares paraguayos tuviesen que despedir a sus hijos hacia aquel remoto confín del mundo para participar de una guerra de agresión imperialista. Y aquí cerca, en el mejor estilo de las órdenes dictadas a sus capataces, el Gobierno de Washington hizo que el Paraguay aprobase dócilmente el llamado Tratado de Defensa Interamericano de Río de Janeiro, para la supuesta defensa del continente contra las agresiones externas. El tiempo se encargó de ratificar -una vez masque el único agresor de los pueblos y las naciones latinoamericanas son los propios gobiernos imperialistas de los Estados Unidos, y que cuando hay que defender de verdad a las naciones agredidas, ellos se ponen del lado de los agresores, como lo ha demostrado el caso de la guerra de las Malvinas, en que apoyó al imperialismo inglés a aplastar a sangre y fuego la incursión argentina en la isla.

En los Acuerdos y Resoluciones de la reunión del Comité Central del PCP, realizada del 8 al 11 de agosto de 1953, el partido analizó a fondo la situación política y preveyó con certeza el golpe reaccionario fascista de Stroessner producido meses después.


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